El 30 de noviembre de 1925, Antoni Gaudí contempló culminada la primera de las dieciocho torres que había proyectado para el templo.
La torre de Bernabé se alzaba por primera vez ante los ojos del arquitecto y de la ciudadanía. Gaudí sabía que no podría concluir en solitario este templo y, por ello, dejó construida una torre para que el pueblo pudiera contemplar la grandeza del proyecto y sus discípulos lo continuaran.
Con este acto se quiso, por un lado, rememorar aquel momento histórico tan significativo: la finalización de la única torre que Gaudí vio concluida en vida, símbolo del inicio tangible de un sueño compartido por generaciones y que culminará con la elevación de la torre central dedicada a Jesús. Y, por otro, rendir homenaje al arquitecto que concibió un proyecto capaz de fusionar arte, ingeniería y naturaleza en un lenguaje arquitectónico único y con vocación universal. Una obra que invita a explorar la profunda conexión entre la belleza y lo sagrado.
Uno de los momentos más destacados del acto fue la lectura de un manifiesto que puso de relieve el homenaje a Gaudí y el simbolismo de este momento. El acto también contó con una conferencia divulgativa que permitió profundizar en el conocimiento y la comprensión del proceso constructivo de la Torre de Bernabé.
La conferencia estuvo a cargo del Dr. Jordi Faulí, Arquitecto Director y coordinador de las obras del Templo de la Sagrada Familia, y de la Dra. Chiara Curti, arquitecta y experta en la obra de Gaudí.